La noche ha sido larga
Desnuda me encontro el dia
Toma tu caja pandora
Te la devuelvo vacia
La noche ha sido larga
Desnuda me encontro el dia
Toma tu caja pandora
Te la devuelvo vacia
Encontrarte
Entre sorbo y sorbo de cafe
Entre ideas divergentes
Que al final logramos converger
Encontrarte
En cada lagrima que brota tranquila
Sabiendose requisito inexpugnable
De la sonrisa siguiente
Tuya o mia
Encontrarte
En el hombro en que me apoyo
En la mano de la cual me sostengo
En la mente abierta
Sin juicios ni prejuicios
Encontrarte
En el amigo
En el hermano
En la voz de aliento
Que se transforma en viento que me sacude
Y que me empuja
Que me saca del letargo eterno
En que se sumerge voluntaria mi alma
Encontarte
En el abrazo inmenso
Que a pesar de ser el espacio infinito
Donde quepo entera con mis penas y alegrias
No deja nigun lugar para las dudas
Encontrarte
Siempre encontrarte
Sobretodo cuando no te he perdido
y el hombrecito que caminaba por la luna y el hombre del gaban y la que devolvio la caja de pandora y el que buscaba cigarrillos de colores y el tendero y los que caminaban dormidos (con el permiso de Annastassis) llegaron todos a la conclusión que siempre despues de la innombrable oscuridad asoma la luz por alguna parte, despues de la terrible tormenta viene la calma y empieza una nueva eternidad, que será eterna mientras dure...
Hasta la noche se fue cansada
sin fuerzas, ni ropas me encontró el día
toma tu caja Pandora
te la devuelvo vacía....
A travez de una ventana rota, de una claraboya urbana, se divisa una luna llena, esplendida. Y se escuchan pasos fuertes, pasos de un hombre que camina por la luna. Lleno de ilusion, de esperanza, y un poquito de miedo a lo desconocido, el hombre inicia lentamente su exploracion, observando atentamente cada crater, cada valle, cada piedra, cada granito de arena lunar va descubriendo la inconturnable geografia que cambia a cada paso, a cada movimiento. Es posible que un espejismo, causado por la sed, o el hambre o las ansias de encontrar alguna novedad, le muestren a lo lejos el mar de la tranquilidad, el hombre se dirije hacia el, se va despojando lentamente de sus ropas y se zambulle y flota y nada entre cangrejos, caracoles, algas, peces y lampreas sublunares. Al cabo de un tiempo lunar, el hombre emerge y se sacude y las goticas de agua forman incontables arociris a su alrededor, es invadido entonces por una indescriptible nostalgia terraquea, se arma de paciencia, va recogiendo sus ropas que habian entrado en orbita lunar, y muy a su pesar inicia el regreso. Da un saltito y levanta un poquito de polvo lunar, y luego otro mas grande, levantando un poco mas de polvo, luego otro y otro mas grande.
Entonces, siente un gran impacto seguido de un fuerte estruendo. Luego, nada.
Claro, lo atropello un bus por andar en la luna.